Umbral.
Un árbol, a la orilla de un río,
nada parece haber de extraordinario,
ecepto un árbol, a la orilla de un río.
Mujeres, hombres,
cantan y beben bajo su sombra,
(los días se suceden inexplicables).
Refugio de santos locos
será la luna,
de amantes, soñadores,
malabaristas, clowns.
Las mejores plumas para las aves,
plomo, zinc,… oro.
Cantaremos alabanzas tras las barricadas;
los amores serán eternos y numerosos.
…¿Entonces?...
La noche es aún incierta,
y es ella quien promete un sol fabuloso.
El día será nuevo,
el sol estrenara el nuevo día.
Al borde del amanecer,
portando un rostro antiguo,
llegara en el tiempo preciso,
de furioso asombro todo.
(Hombre o mujer, todos y uno- uno en todos)
con palabras autenticas,
nombrara las cosas por primera vez.
A su paso, se sembrara el camino que transitaran
los poetas del verbo de fuego.
Tiempo, Tiempo...
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