miércoles, 29 de enero de 2020

-Inti Raymi.

                                                                                          Foto: Omar Bogado


















-Inti Raymi.


Me sostengo en esta impresión de sonido, pero ya no estarán para contar los días.
La pequeña dama con ropa de hombre, al fin de la noche más larga, baila a la salida del sol y deseamos besar las manos de quienes encendieron el fuego.
Ahora,
en este momento, nos volvemos gigantes ante las edificaciones que constantemente nos niegan; caminamos orilla al río, (nunca en soledad) portamos nuevas preguntas y la fuerza de los ancestros
¿Quién descansa acá? ¿Acaso existe tal descanso?
El rocío bajo los pies en un presente eterno, todas las historias.
Cómo pronunciar los pasos de la Niña que se volvió barro, cortadera y río, que se vuelve viento en los abrazos de quienes vamos al nuevo día.

lunes, 14 de octubre de 2019

Deriva nocturna.










Conservo fotos en mí cabeza,
imágenes suspendidas.
Intento armar los pedazos,
entender la secuencia,
cuidarme de los sueños que trajo la noche.

miércoles, 18 de septiembre de 2019

lunes, 2 de septiembre de 2019

                                 -Continuidad.-
                                                                          “Veo su boca abierta, pero no oigo sonidos…”
                                                                                 (A. Camus)


La cara del negro contra el piso. Todo negro él, en un grito negro. El agitar de sus piernas, un océano, el mismo que lo trajera de tan lejos.
Un personaje revestido de autoridad tiraba de su brazo, más de lo que un brazo podía soportar. Y en sus ojos se sentía el peso milenario, de generaciones pasadas, todas ultrajadas de algún modo. No se hacen presente para justificar el momento, sino para contrariarlo.
Dice la boca debajo del bigote, debajo de la gorra: -Este negro se resistió a la autoridad-.
Es cierto que ya no tiene cadenas en sus miembros; pero su rostro empuja contra el piso y se hincha de rabia, de todas las rabias guardadas en el tiempo.
Un sonido indescriptible. El ruido de los tendones que ya no resisten, un hombro dislocado. Otros africanos protestan, a los gritos, desesperados. Como pueden protestan y reclaman. Intentan salvar las pertenencias del negro que tiene la cara contra el piso, que empuja contra el piso, que se hincha de rabia, del negro que sus tendones ceden.
El gentío distrae su marcha. Se acercan de a uno. De a muchos. Hay empujones, algún forcejeo.
Al africano, al negro africano le harán pagar bien caro su atrevimiento.
Hay un rumor que empieza a hacerse grito… Llegan cuatro o cinco más revestidos de autoridad, hiriendo el aire con sus bastones, en sus pechos dice: “Policía de la Ciudad”.
Y el grito oscurece la tarde: M.M.L.Y.Q.T.P.

lunes, 20 de noviembre de 2017

Están ahí!

Están ahí!
                     (a Juan).

Salen de las sombras,
hacen su aparición en los diarios,
la t.v., sonríen desde los afiches
en cada poste, en cada esquina,
que ahora se me antojan tristes postes, tristes esquinas
Tendrás la fortaleza, lo sé;
y coraje tendrás, también lo sé.
Nadie creía que estarían al volver…
Y te tiemblan las manos de rabia,
como te temblará el cuerpo en la tortura.
Otras voces, “de almíbar corrompido”, diría Oliverio,
otros ojos mirando impunes.  
Pero los brujos

están ahí!

lunes, 30 de enero de 2017

Piedad



he visto animales muertos bajo la lluvia, 
trozos de animales en el largo pavimento.
un tibio atardecer de monte arrasado,
de comunidad incendiada;
la piadosa civilización ha llegado para quedarse...

lunes, 22 de agosto de 2016

sábado, 14 de mayo de 2016

Desafío




Ahora, en las noches claras, se ven las manos
danzando en el humo. Y la poesía se me antoja 
amarga, como los recuerdos.
 Cómo podrían estas manos retener el canto, si el
tiempo que nos toca logro, pesar en las miradas,
 haciendo de mis palabras dolor en otros.
. -¡Pero ya basta! No quiero lamentos. La noche me
 arrastra, violenta en su inmensidad me ampara.
 En un último intento de cordura yo los desafío:       
“Arránquenme estas torpes manos, despedácenme
los brazos. En el agua, bajo la lluvia, enloquecido
me retuerza en el barro. Si ya no sirven para la
 ternura y la tibieza, no quiero estas manos.
Arránquenmelas antes que sea tarde y me estrangulen
el alma.


jueves, 12 de mayo de 2016

"La inexorable actitud al contemplar lo sucedido"

"La inexorable actitud al contemplar lo sucedido" es un corto-minuto experimental, realizado en Merlo, San Luis, por Facundo Paiva, Nicolás Aflalo y Franco Aflalo.

martes, 10 de mayo de 2016

-Quelite.




Ámame.
Los pechos son de odio,
tan carente de manos la tibieza.
Hermanos a muerte,
en el asfalto, sobre sus pies.
Gritos,
el primero es en nombre de la patria,
su réplica también.
…Y en tus ojos de mujer enamorada
todo un cielo se vació.
Un juego perverso,
acá,
nadie gana;
los dueños del tablero
se regocijan con peones sacrificados,
reyes sin glorias.
Una diosa pagana, entre humo y banderas;
el sonido metálico y el amor ausente,
la Patria es otra cosa.