domingo, 29 de septiembre de 2013

Sucesión.

                Sucesión.


   Las noches con sus días, unas tras otras, se suceden.
Como siempre, en perpetuo presente. Llevándome
inevitablemente al origen. Me desacomodan el sombrero,
que no hace más que contener la fiebre. Y por más
pesada carga de años que me ataquen, agredan,
debajo del sombreo estoy seguro de mi lugar.




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